Enfermedades autoinmunes

BIO Y PROCESO DE DECODIFICACIÓN –
✍️ YYUNCACELETRA (M.L.C.)- yyuncaceletra.info


Enfermedades autoinmunes

Se habla de que el sistema inmunitario “ataca al propio cuerpo”. Pero… ¿realmente es así?

La medicina tradicional, en investigaciones recientes, muestra otra perspectiva: muchas veces el sistema inmune no ataca células sanas, sino que trabaja sobre tejidos previamente dañados. Cuando el daño se repite una y otra vez, entra en un proceso continuo de reparación e inflamación. Desde afuera parece un ataque, pero en realidad es un intento de limpiar y reparar lo que se deteriora.

En la Nueva Medicina Germánica, Hamer explicó algo que parece encajar con esto: el mesodermo nuevo tiene la particularidad de perder células en la fase de conflicto y luego repararlas en la fase de solución. Lo que la medicina describe como necrosis o tumor, la NMG lo entiende como un ciclo natural de pérdida y reparación. Dos lenguajes distintos que, al mirarlos juntos, nos permiten comprender más profundamente lo que vive el cuerpo.

¿Y si el sistema inmune no atacara “porque sí” a las células, sino que estuviera desbordado por procesos que no logra equilibrar?
El sistema linfático, que drena desechos, toxinas y células muertas, tiene un papel central en esto. Si la inflamación es crónica, o si hay residuos que se acumulan, el sistema inmune queda ocupado todo el tiempo y parece “alterarse”. Y cuando no hay pausas entre procesos inflamatorios, las células de defensa siguen actuando como si hubiera una amenaza, aunque ya no esté.

 Un ejemplo:
En la tiroiditis de Hashimoto, se piensa que primero hay un daño en el tejido tiroideo (por toxinas, inflamación, estrés celular…). El sistema inmune interviene para remover esas células dañadas. El problema surge cuando el proceso se mantiene: la inflamación se hace crónica y da la impresión de que el cuerpo se atacara a sí mismo.

Cuando el sistema nervioso pierde su equilibrio, todo el organismo lo siente. El sistema inmunitario, en vez de actuar con la fluidez de la normalidad, se altera. Y lo que llamamos enfermedad es, muchas veces, el reflejo de ese desbalance: un cuerpo que no puede volver a la calma.


Tiroiditis de Hashimoto

Desde una mirada introspectiva, podemos preguntarnos si en el fondo hay un enojo con uno mismo, un perfeccionismo que castiga o rumiaciones que siguen girando alrededor de lo que no pudo ser.

Si estás padeciendo esta afección, ¿querés hacerte estas preguntas?

¿Sentís culpa por hechos pasados?

¿O son tus pensamientos y creencias los que todavía te culpan?

¿No lograste hacer el duelo por lo que no fue y comenzar a crear desde el creer en el campo de todas las posibilidades?

Muchas veces la tiroiditis de Hashimoto se instala como un círculo vicioso.
La mente vuelve una y otra vez a los mismos pensamientos de culpa, de enojo o de lo que “no pudo ser”.
No hay espacio para crear algo distinto, porque parece que no hubiese otra cosa en qué pensar o hacer.

Y así como la mente se repite, el cuerpo también lo hace: la inflamación se sostiene, el sistema inmune se ocupa de manera continua, y todo queda atrapado en un mismo movimiento.

La salida no aparece desde castigarte más, sino desde abrir una grieta en ese círculo.
Un instante de conciencia puede ser el comienzo: un respiro, una mirada distinta, una semilla de amor hacia vos mismo que te permita crear algo nuevo fuera de la repetición.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

ESCRIBÍ ESTE LIBRO PORQUE...