HERPES ZOSTER
BIO Y PROCESO DE DECODIFICACIÓN –
✍️ YYUNCACELETRA (M.L.C.)
HERPES ZOSTER
Hay cosas que no entraron en el libro.
No porque no fueran importantes,
sino porque aparecieron después,
en el recorido y la escucha.
Cuando algo del
pasado pide cerrarse
El
herpes zóster, también llamado culebrilla, aparece cuando se reactiva el virus
de la varicela-zóster, que quedó latente en el cuerpo luego de haber atravesado
varicela, generalmente en la infancia.
No todas las personas que tuvieron varicela desarrollan herpes zóster.
Entonces, ¿qué hace que en algunos momentos el cuerpo vuelva a manifestarlo?
Desde la mirada de la decodificación biológica, no se trata de un ataque
ni de un error del organismo.
Muchas veces, esta reactivación aparece cuando una situación actual resuena con una vivencia pasada que no
pudo resolverse en su momento.
No porque el cuerpo quiera enfermar,
sino porque ahora hay energía para
intentar cerrar lo que quedó abierto.
En esta fase, el organismo entra en un proceso de reparación.
Pueden aparecer lesiones en la piel, enrojecimiento, ampollas, picazón intensa,
ardor o dolor punzante, siguiendo el trayecto de una vía nerviosa.
El síntoma no surge al azar: suele marcar un recorrido, una zona, una memoria.
A veces el brote dura algunas semanas.
Otras veces, el dolor persiste un poco más, como si algo todavía necesitara ser
integrado.
Más allá del síntoma físico, la invitación es a mirar qué historia se
reactivó.
Preguntas para tu toma de
conciencia:
¿Qué
situación actual despertó una emoción antigua?
¿Dónde
te sentiste desbordado, alterado o sin control?
¿En
qué aspecto de tu vida te desvalorizaste o sentiste que no alcanzabas?
¿Qué
emoción quedó pendiente y hoy tu cuerpo intenta liberar?
Observá la zona donde aparece el brote.
No para diagnosticarte, sino para escuchar.
Si el herpes zóster se manifiesta en el tronco o en un brazo, tal vez
valga preguntarte:
¿Te
esforzaste mucho por salir de una situación y no lo lograste?
¿Eso
reavivó sensaciones de fracaso o decepción, propias o ajenas?
A veces, el cuerpo no vuelve a enfermarse.
Vuelve para que mires, en el presente, aquello que quedó detenido en el pasado.
El cuerpo recuerda.
Y lo trae al presente
pero hoy ya no sos el mismo,
y eso que dolió…
también puede soltarse.
Cuando una historia puede ser reconocida, el cuerpo ya no necesita
gritar.
Porque, por fin, alguien lo está escuchando.
Este texto no reemplaza la consulta médica. Es una mirada emocional que
invita a la reflexión y a la escucha personal.
YYUNCACELETRA (M.L.C.)

Comentarios
Publicar un comentario
Leo cada comentario con atención y agradecimiento. Si algo me mueve a responder, lo haré desde el alma. Cuidemoss el respeto.
Si estás en tratamiento, seguí a tu profesional.
Gracias por sumar con amor. 🕊️